miércoles, 9 de octubre de 2013

El parque forestal de O Vixiador, está en la parroquia de Candeán de Vigo. Pese a su nombre es difícil ver desde el mirador debido a los árboles pero merece la pena visitarlo.

En otoño está especialmente bonito. Parece mentira que a tan pocos metros de los coches podamos encontrarnos esa frondosidad. Es una lugar al que me gusta escaparme a pasear y desconectar. 



Estos días podemos encontrar castañas y alguna que otra seta.


¿Será un peido de lobo?
En esta zona hay resto funerarios antiguos. El número 12 es el más grande de la zona con 30 metros de diámetros y casi dos metros de altura. Se trata de un túmulo. La pena es que, aunque gracias al programa FEDER hubo trabajos de arqueólogos y unos bonitos carteles, ahora se encuentre como podéis ver en la fotografía. Sabemos que está ahí solo por la imagen.


Por el panel podemos hacernos una idea de la importancia del hallazgo.

Pero esto no le quita encanto a O Vixiador. Nos despedimos hasta nuestro próxima andadura con esta imagen de dos árboles enamorados.





4 comentarios:

  1. El otoño con su idisioncracia propia;gran belleza la de esta estación ,de alegría moderada al principio de la misma que según va avanzando nos trae nostalgia del pasado,como la vida misma,porque es vida.Su manto que la viste, con sus frutos ,sus colores,sus despedidas , poco a poco la convierten en una estación muy proclive a la meditación,a esa meditación tan nuestra,la de uno mismo,la que nadie puede hacer por nosotros.
    Bonito enclave o Vixiador.,me quedo con esos dos arboles juntintos pero "de distintos países",eso es lo bello.
    Apertas agarimosas

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    Respuestas
    1. Viva la mezcla Soto. Y sí que es cierto que el otoño incita a la relfexión y a tomar las cosas con calma y disfrutar.

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